La Creación, El Continente Americano y La Cultura Cainiana - Tomo II (WIE nº 434) por Orlando Jarillo Taborga

September 21, 2019

La Creación, El Continente Americano y La Cultura Cainiana - Tomo II (WIE nº 434) por Orlando Jarillo Taborga

Titulo del libro: La Creación, El Continente Americano y La Cultura Cainiana - Tomo II (WIE nº 434)

Autor: Orlando Jarillo Taborga

Número de páginas: 444 páginas

Fecha de lanzamiento: April 5, 2017

Editor: Windmills Editions

Obtenga el libro de La Creación, El Continente Americano y La Cultura Cainiana - Tomo II (WIE nº 434) de Orlando Jarillo Taborga en formato PDF o EPUB. Puedes leer cualquier libro en línea o guardarlo en tus dispositivos. Cualquier libro está disponible para descargar sin necesidad de gastar dinero.

Orlando Jarillo Taborga con La Creación, El Continente Americano y La Cultura Cainiana - Tomo II (WIE nº 434)

“La Cultura Americana y la Civilización Cainiana”:
Al hacer referencia a la cultura de América, automáticamente hacemos alusión a una diversidad de culturas precolombinas que surgieron en épocas recientes, y que al entender de nuestros historiadores, no sobrepasan los tres mil quinientos a cinco mil años de antigüedad. Sin embargo, de manera incoherente se ha establecido, que el periodo de florecimiento de su desarrollo, se produjo en el primer milenio después de Cristo; a partir del 900 al 1540 de nuestra época. Etapas que abarcan el periodo clásico y posclásico de estas civilizaciones. Pero lo más incoherentes de estas versiones, se percibe: Cuando Cristóbal Colón, en un toque de suerte y por una verdadera casualidad, llegó y descubrió sin él saberlo, el continente americano; el 12 de octubre del 1.492. Fecha en que realmente se dio inicio a la formación oficial de la historia de América. Accidental suceso que promovió una avalancha de aventureros sedientos de riquezas, atraídos por las buenas nuevas llevadas de nuestro continente, donde se confirma y constata de manera evidente: La existencia de riquezas incalculables; aunque irónicamente, todas las poblaciones que formaban parte de las “civilizaciones” que fueron encontradas, se encontraban en franca decadencia y con el agravante, de encontrarse enfrascados en sangrientas guerras interminables, sostenidas entre ellos por mucho tiempo, en sus respectivas regiones.
Y lo más grave, sus guerras no eran exclusivas de esa época en que llegaron los europeos; estos nativos, sostenían sus propias guerras, desde tiempos inmemoriales, que ilógicamente y pese a ello, “supuestamente” lograron tal plenitud de desarrollo, que hoy efectivamente asombran a toda la humanidad. No cabe duda que eran portadores de un evidente desarrollo realmente importante, que fácilmente puede competir con los niveles alcanzados por otras civilizaciones logradas en el viejo mundo, como las que han sido encontradas con los sumerios, asirios, babilónicos, egipcios, griegos, romanos, chinos y otras; pueblos o civilizaciones desarrolladas a partir de la región Mesopotámica y sus inmediaciones. Y por las notorias similitudes encontradas en ellas, se llegó a sugerir lo inaudito: “Que la civilización encontrada en América, pudiera ser una civilización paralela a las de esa alejada región”. Sin embargo, esa errónea percepción o creencia, resulta por completo inadmisible; porque en realidad, no existe ningún nexo que las puedan vincular en ese orden, y menos demostrar que hubieran tenido algún tipo de relación, con esas lejanas civilizaciones.
Y lo más incoherente que advertimos en el contenido de la actual versión histórica de nuestro continente, es que después que llegaron los conquistadores europeos, incluso hasta el 1540: “Estas lograron su máximo esplendor, aún con la presencia de estos exterminadores invasores”; aunque la cruda realidad nos indica: Que fueron los peores enemigos y sus máximos detractores y destructores de todo el esplendor y la riqueza que ellos encontraron y se robaron de nuestro continente, que incluso, desintegraron totalmente cualquier estructura de organización social que hubieran tenido estos nativos, que avasallaron en las diferentes regiones de nuestro continente. Lo que en definitiva y bajo esas circunstancias, no tenían posibilidad alguna de desarrollo, al ser marginados y esclavizados en sus propios territorios, como resultado de su autoritaria presencia.
Ahora, en cuanto a la confusa identidad de los verdaderos autores de las magníficas obras que portaban estas civilizaciones encontradas. La versión que hoy se maneja, es demasiado imprecisa, incoherente y confusa; mayormente, por su tendencia de carácter mítico-fantasioso que se maneja, cargada de incoherencias inadmisibles, que los aleja totalmente de la verdadera realidad. Incoherencias insostenibles, que hacen que tengamos que dedicarle un verdadero estudio al contexto de nuestra historia vigente.